En el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán se observa un clima de polarización con respecto a la suba del boleto de colectivos. En busca de un dictamen, la comisión de Transporte postergó la discusión para el lunes próximo, mientras el oficialismo continúa con el conteo de adhesiones. Sospechan que la votación en el recinto estaría dividida.

“No hay consenso dentro de la comisión ni en el cuerpo deliberativo. Se viene charlando, y venimos hablando con los concejales miembros de los diferentes bloques. Es una situación complicada”, remarcó el oficialista José María Franco, tras el encuentro del comité que preside.

El concejal informó que la reunión con el equipo de transporte pasó a cuarto intermedio hasta el lunes a las 10. Planteó que el análisis que lleva adelante la comisión apunta a alcanzar “un número que les sirva a las empresas para poder seguir funcionando y para que el usuario también lo pueda pagar, teniendo en cuenta la crisis en la que estamos hoy en Argentina”.

Para ello, se toman como referencia los datos inflacionarios desde el último incremento otorgado por el Concejo -en diciembre del año pasado-, el análisis de costos elevado por los empresarios, y además se aguardan informes de la Municipalidad capitalina que completen los datos aportados por el sector del transporte.

Sin embargo, la discusión por el incremento tarifario iría más allá de las cifras económicas y se presume que existe un trasfondo político. Y es que la bancada peronista no estaría en condiciones de conseguir una votación por mayoría en el recinto; incluso internamente habría algunas dubitaciones. 

De todas maneras, habría intenciones de resolver la cuestión la próxima semana y convocar a sesión para el jueves. Según se comenta, el valor que se discute para la tarifa sería entre $1.600 y $1.650.

El conteo de votos

En primer lugar, los opositores. El par radical José María Canelada y Gustavo Cobos ya adelantó su resistencia a un posible incremento. De hecho, las últimas votaciones por el transporte salieron con la negativa de ambos ediles.

Asimismo, se sabe que tras el informe de costos de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat), el presidente de Fuerza Republicana (FR), Alfredo Terán de Zavalía, había declarado que “ir a una suba de tarifa no parece el camino”, apuntando a la calidad del servicio y a la caída de usuarios.

En las últimas actualizaciones tarifarias también votó en contra el entonces concejal Carlos Arnedo, que hoy forma parte del gabinete de Rossana Chahla como secretario de Movilidad Urbana. Su banca es ocupada por Cristian Abel que, además de estar alineado políticamente al funcionario, en declaraciones recientes planteó que “no están dadas las condiciones para ningún tipo de aumento”.

Las dudas se posan sobre la postura que podrían tomar los concejales más o menos afines al peronismo (como Carlos Ale y Ana González, que desde el alfarismo integran el Frente Tucumán Primero alineado al gobernador Osvaldo Jaldo, aunque no a la Intendencia) y los no afines (como los radicales Federico Romano Norri y Leandro Argañaraz).

Dentro del bloque oficialista también habría algunas indecisiones, que podrían -o no- definirse a favor del aumento con el avance de la discusión. Con este panorama, hay quienes auguran una votación 11-6, más el aval del presidente del cuerpo parlamentario, Fernando Juri. Esto contrasta con el historial de la actual conformación de concejales, donde los incrementos tarifarios han sido resueltos por mayoría de adhesiones.